Dom. May 31st, 2020

Macron pide “reinventar” la cultura tras el coronavirus

Silvia Ayuso
El País

El mundo de la cultura, uno de los más afectados por el confinamiento, deberá “reinventarse” para poder convivir, y sobrevivir, a una epidemia que está lejos de dejar de ser un problema y que requerirá nuevas formas de interactuar, dijo este miércoles el presidente francés, Emmanuel Macron. También necesitará ayuda, reconoció el mandatario, asiduo de los teatros —que visitó hasta días antes de la orden de confinamiento nacional que emitió a mediados de marzo— y amante asimismo de los libros. Tras semanas de silencio sobre uno de los sectores más afectados por el coronavirus, el Gobierno francés avanzó este miércoles los primeros planes concretos para la cultura —ayudas a los trabajadores temporales, un fondo de indemnización para rodajes—, mientras instaba a todo el sector a estudiar nuevas formas de expresarse y buscar la interacción con el público.

“Va a haber que inventar nuevas formas con el público. Tendrá que ser un matrimonio entre el sentido común y la innovación”, dijo Macron tras mantener una videoconferencia con diversos responsables del mundo cultural. El próximo lunes, fecha fijada por el presidente francés como el comienzo de una desescalada cuyos detalles están aún por precisar, podrán abrir las librerías, al igual que gran parte de los comercios salvo bares y restaurantes. También podrán hacerlo, confirmó el mandatario, las tiendas de discos, galerías de arte, bibliotecas y mediatecas. Museos pequeños y algunos monumentos nacionales se añadirán a la lista siempre que cumplan las medidas de seguridad que requiere la epidemia, según acotó después el ministro de Cultura, Franck Riester. Aunque los teatros podrán retomar los ensayos, deberán esperar aún para abrir sus puertas, al igual que los cines, como mínimo hasta junio. Solo a finales de mayo se tomará una decisión al respecto, subrayó Macron.

Cines, teatros y salas de conciertos, al igual que bares y restaurantes, recibieron la orden de cerrar días antes incluso de que entrara en vigor el confinamiento nacional, el 17 de marzo. Y son los únicos que no tienen todavía fecha de reapertura. Muchos han manifestado su temor a que las medidas de distancia social que se les impongan para poder volver a acoger público limiten su aforo de tal manera que se haga económicamente inviable mantener sus proyectos. En España, donde las salas podrán reabrir en las primeras semanas solo con un tercio de su capacidad de espectadores, las principales asociaciones de teatros y cines ya han avisado de que la actividad, en esas condiciones, no les resulta sostenible.

El sector de la cultura emplea a 1,3 millones de personas en Francia. Unos 100.000 son trabajadores “intermitentes”, artistas o técnicos sin contrato que por la cancelación de rodajes o la anulación de conciertos y festivales —el Gobierno ya ha dejado claro que al menos hasta septiembre no se permitirán eventos de más de 5.000 personas— están abocados a un desempleo sine die. Para ellos, Macron anunció este miércoles una de las pocas medidas concretas que reveló: su intención de adaptar las normativas para que puedan seguir acogiéndose al seguro de desempleo especial para intermitentes —para lo que normalmente deben justificar al menos 507 horas de trabajo al año— hasta agosto de 2021.

Al mismo tiempo, les instó a buscar formas alternativas de hacer uso de sus conocimientos. En este sentido, aludió a la progresiva reapertura de los colegios y la incertidumbre ante las inminentes vacaciones que, en vista de que viajar será altamente improbable, podrían hacer necesarias nuevas actividades extraescolares para ocupar a los más jóvenes. Macron anunció también un “gran programa de encargos públicos” que no especificó pero que estarán destinados, sobre todo, a los artistas menores de 30 años.

El presidente también se declaró a favor de la creación de un “fondo de indemnización” para los rodajes de cine y series anulados y que no están en estos momentos asegurados contra pandemias. Un esfuerzo que deberá ser colectivo, subrayó: “Vamos a poner [a las aseguradoras, a los bancos] ante sus responsabilidades”. En cuanto a la reanudación de los rodajes, la situación se analizará “caso por caso” pero tampoco antes de fin de mes. De igual manera, el Gobierno dotará de 50 millones de euros más al Centro Nacional de la Música para apoyar su reparto de ayudas al sector.

Un esfuerzo también europeo
Macron señaló que se trata de un esfuerzo nacional —“la cultura tiene un papel” propio en Francia, sostuvo— en el que no debe de perderse sin embargo la perspectiva europea. “Hay que alentar, intensificar y relanzar nuestras coproducciones europeas y una Europa de la cultura más fuerte aún (…) tenemos necesidad de defender una creatividad a la europea porque habrá grandes depredadores chinos, estadounidenses, con otros modelos y sensibilidades en esta fase”, advirtió.

El mandatario galo convocó a los representantes de los diversos sectores culturales a una nueva cita a finales de agosto para hacer un “punto de situación” y evaluar los pasos de la fase siguiente, la de “refundación” tras una primera etapa de “resistencia” que, por el momento, insistió, es imposible de definir.

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