Dom. May 31st, 2020

«Tremendo»: inteligencia artificial para crear un videoclip a partir de grabaciones del siglo XIX

Jaime García Cantero
El País

La creatividad no ha hecho cuarentena. Desde los artistas de vanguardia Meriem Bennani y Orian Barki y su estupenda 2lizards en Instagram hasta el nuevo rey de la música urbana latina, Bad Bunny, que ha lanzado dos discos en plataformas digitales en las semanas que llevamos confinados. Colaboraciones improbables, experimentos, remezclas, versiones y, por supuesto, memes. Muchísimos memes. El aislamiento voluntario es el entorno de trabajo habitual para muchos creadores. Este forzado que vivimos, ha permitido a muchos de ellos descubrir las enormes capacidades de la tecnología como herramienta creativa.

El estudio madrileño EspadaySantacruz lleva años trabajando en la intersección entre arte y tecnología. Sus tres socios, Nerea Goikoetxea, Juan Santacruz y Miguel Espada, aprovecharon la cuarentena para investigar la aplicación de la inteligencia artificial y el deep learning a los procesos creativos. Estas semanas en casa les han permitido experimentar con herramientas que hasta hace muy poco era exclusivas de grandes empresas tecnológicas o grupos de investigación universitaria. «En nuestro caso, lo que nos apetecía era jugar, divertirnos y llevar esa tecnología a un medio inesperado como es hacer un videoclip”, explica Miguel Espada.

Su idea, utilizar algoritmos de deep learning y redes neuronales para colorear grabaciones en blanco en negro de principios del siglo XX y generar deep fakes a partir de fotografías de la época. ”Para colorear imágenes se ha entrenado a una red neuronal con muchas imágenes en blanco y negro y sus respectivas versiones en color. La red neuronal en este proceso aprende a colorear no solo las imágenes con las que se ha entrenado, sino cualquier otra imagen. Lo maravilloso de este proceso es esa capacidad de extrapolar lo aprendido y de, en este caso, generar color donde no lo había o movimiento en fotos estáticas como en el caso de los deep fakes” explica Goikoetxea.

El material de partida fue el archivo de la Filmoteca Española. En particular la colección Sagarminaga, una serie de películas de finales del siglo XIX y principios del XX (la más antigua es de 1896 y las más moderna, de 1904) con fragmentos costumbristas y piezas documentales. “Nos gustaba la idea de trabajar con un material perteneciente al patrimonio nacional. Hemos trabajado creativamente desde el apropiacionismo y el found footage para crear una narrativa entre lúcida y bizarra contada a través de las peripecias de acróbatas, trapecistas, vedettedes, payasos, forzudos, bailarinas, curas y mirones”, afirma Santacruz.

Para dar vida al proyecto han colaborado con Jesús Hernández de NYSU, que había realizado videoclips para bandas como New Order, Bastille, Band of Skulls o Guadalupe Plata. Hernández fue el encargado de buscar la música. “Teníamos esas imágenes primitivas de multitudes gozando de una libertad y una alegría que nosotros, en mitad de una pandemia, no podíamos disfrutar. Necesitábamos encontrar un vehículo musical que diera empaque a toda esa energía muda. Yo, por entonces, no paraba de escuchar el disco de La Juventud. No sabía nada de ellos, pero me obsesionaban sus canciones. En cuanto puse esa música sobre las imágenes, el contraste era perfecto. Macarra y distinguido a partes iguales. Así que mi labor fue conectar a los dos bandos y dar algo de estructura narrativa a través del montaje”. Para el director de NYSU, “hasta ahora, la máquina o el hardware eran meros ejecutores. Una herramienta. No existía un diálogo creativo más que la cierta aleatoriedad de algunos plugins. Con la inteligencia artificial existe otro autor que replantea, decide y propone al autor principal. Quizás gracias a eso lleguemos a conclusiones nunca planteadas y expandamos el horizonte creativo”.

La canción elegida fue Tremendo, del grupo La juventud. A la banda le atraía la idea de “captar al público actual partiendo de imágenes de hace décadas”. Así que el cóctel estaba completo. Tecnología puntera del siglo XXI, grabaciones populares de principio de finales del XIX y rock garagero ideal para escuchar a todo volumen en este encierro. En definitiva, Tremendo

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