noviembre 10, 2020

Los microrrobots de uso médico, el avance tecnológico del año

Pablo Izquierdo
EL País

Al manipular su forma, se puede controlar no solo la navegación de estos dispositivos por el cuerpo, sino además dotarlos de otras funciones. Por ejemplo, para poderlos utilizar en diagnóstico (tomando pequeñas muestras de tejido) o tratamiento de enfermedades (cargando un fármaco).

Ahora, han creado unos microrrobots que imitan a los leucocitos, nuestras células inmunitarias, para dirigir fármacos específicamente a las células de un tumor. De nuevo gracias al magnetismo, pueden conducir estos microrrobots por la sangre, incluso a contracorriente. Para ello, la clave ha sido diseñarlos con la misma forma y tamaño que los leucocitos. Estas células, en vez de viajar arrastradas por el torrente de sangre como los glóbulos rojos, son capaces de rodar por las paredes de los vasos sanguíneos, donde el flujo es menos violento.

Por otro lado, cambiando la forma del dispositivo es posible controlar la liberación del fármaco que carga el robot, evitando que se desparrame por el torrente sanguíneo y logrando que solo se desprenda al llegar a su destino. “A veces, con quimioterapia, apenas un 3% del fármaco llega al tumor. De esta manera, podríamos aumentar la eficacia del tratamiento y además reducir los efectos secundarios”, según Sitti.

Todo en sistemas de laboratorio por ahora, eso sí, aunque ya están haciendo las primeras pruebas con roedores. “Los resultados iniciales son prometedores, estamos utilizando materiales biocompatibles y no parecen generar reacciones adversas”, afirma Sitti, que confía en poder comenzar los ensayos en humanos en cinco o diez años.

El galardonado, que dirige el Instituto Max Planck de Sistemas Inteligentes en Stuttgart (Alemania), lidera un equipo internacional de casi 40 personas. “Es un grupo muy diverso, con ingenieros, químicos, biólogos y médicos”, dice. Destaca, además, la estabilidad que les brinda el Max Planck: “si tuviéramos que pedir financiación constantemente, no sería posible hacer proyectos tan arriesgados y novedosos”.

Esta investigación “señala el camino a una revolución en medicina” para Joël Mesot, presidente del Instituto Suizo de Tecnología (ETH). “La idea de que estos microrrobots permitirán llevar tratamientos por dentro de los vasos sanguíneos con una precisión milimétrica, o realizar biopsias, nos acerca un paso más a las terapias no invasivas y a la medicina ayudada por robots”, añade. “Es estupendo ver cómo cada vez más investigadores traspasan las fronteras entre disciplinas”, subraya Helga Nowotny, reputada socióloga austriaca y presidenta del jurado.

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