junio 28, 2021

El negocio de las plataformas y la dualidad de la oposición

Un documento sobre los nueve pilares de la democracia que fue presentado en octubre del año pasado contó entre sus partes fundamentales con el aspecto de la integridad.

Hubo prácticamente un reconocimiento amplio en la opinión pública nacional dado que en los últimos años la sociedad nicaragüense ha venido denunciando cualquier acto de corrupción como parte de la búsqueda de un nuevo sistema que gobierne el país basados en nuevos valores.

El tema de la corrupción ha sido parte de la agenda pública de este país en las últimas dos décadas. Cuando el entonces presidente Enrique Bolaños inició «la cacería» contra su antecesor y mentor, Arnoldo Alemán, este proceso que llevó a la cárcel al ex mandatario contó con un amplio respaldo dentro y fuera del país, que hasta le costó que Estados Unidos y luego Europa le suspendieran su derecho a visitar esos países.

No sólo funcionarios del gobierno Alemán, sino que hasta empresarios fueran llevados a la cárcel para su investigación.

Desde entonces, se ha sentado un precedente en la historia reciente del país, de una fiscalización pública en este aspecto de la integridad o transparencia.

«El objetivo de la campaña es contribuir al entendimiento de esa república que deseamos (…) que sirva de base para cualquier programa que tengamos de transformación de Nicaragua hacia la democracia, la libertad, el progreso y la justicia social», dijo en octubre del 2020 Cristiana Chamorro Barrios al presentar, en nombre de la fundación VBCH, esos nueve pilares para la democracia:

1).- Libertad de expresión y de prensa
2).- Elecciones libres y limpias
3).- No reelección presidencial
4).- Respeto a los derechos humanos
5).- Búsqueda permanente de la verdad
6).- Justicia social
7).- Estado de derecho
8).- Pluralismo político y
9).- Integridad

Hacemos referencia a ello, dado que a partir de las investigaciones realizadas por Trinchera de la Noticia en los últimos tres meses, ha quedado en evidencia cómo muchos de los grandes promotores y defensores de estos fundamentos aparecen entrelazados en una amplia red de negocios relacionados con oenegés o plataformas digitales, financiados con fondos externos.

Iniciamos con toda la trama de cómo el aspirante presidencial Félix Maradiaga inició desde que era funcionario del Ministerio de Defensa una red que se fue ampliando y en la cual ahora aparecen figuras del mundo político, empresarial y hasta periodistas, muchos de los cuales ya se han salido de esta red.

El pasado jueves 24 de junio publicamos sobre Global Communities en lo que se menciona precisamente a algunos de los nuevos políticos del escenario nacional.

A lo largo de estas investigaciones periodísticas ha quedado en evidencia la dualidad de muchos de estos personajes. Todo indica que lo que ha prevalecido es el beneficio personal de su relación con donantes internacionales, conflictos de interés y hasta nepotismo.

En cuanto a la no reelección presidencial, ex funcionarios del gobierno de doña Violeta Chamorro comentaron que si bien ella no tuvo pretensiones de reelección, la fundación del partido Proyecto Nacional era la vía para que su yerno, el todopoderoso ministro de la Presidencia Antonio Lacayo (qepd) continuara gobernando.

Se asegura que sólo dos ministros del gabinete Ernesto Leal Sánchez (ya fallecido) y Humberto Belli (ahora en el exilio) se opusieron a dicha continuidad. Por el contrario, Belli comenzó a apoyar desde su puesto en el gobierno de Chamorro la candidatura de Arnoldo Alemán, quien le conservó su cargo de ministro de educación por recomendación del Cardenal Obando y Bravo.

Conflicto de intereses

En estas amalgama de reportajes de los últimos tres meses, se han publicado sobre el conflicto de intereses entre Javier Meléndez y Félix Maradiaga, del IEEPP, con sus esposas Deborah Ullmer (NDI) y Bertha Valle (Voces en Libertad) y también con Expediente Público y Expediente Abierto S.A., (empresa recién cerrada el pasado mes de marzo).

Pero como parte de toda la cantidad de información sobre todos estos oenegés y negocios, hemos encontrado en nuestras investigaciones que Cristiana Chamorro Barrios, además de ser presidente de la Fundación Violeta B. de Chamorro, es también vicepresidente de Voces Vitales y que su fundación entrega fondos de Usaid a esta última.

El pasado jueves informamos sobre Global Communities y su relación con la empresa Crea Comunicaciones, y a esta a su vez con Voces Vitales, en la que también están como directivas otros miembros de Amcham.

Buscamos en la página web de Voces Vitales mayor información, y tal como ocurre con Expediente Público, Expediente Abierto S.A., IEEPP, Voces en Libertad, su página web «ya no funciona».

En esta investigación también aparece de nuevo, ligada a Voces Vitales– quizás sea una casualidad– Bertha Valle, esposa de Félix Maradiaga y dueña de Voces en Libertad que recibe apoyo del NDI a cargo de Deborah Ullmer, esposa de Javier Meléndez, socio en el IEEPP con Félix Maradiaga.

¿Un negocio lucrativo?

Voces vitales solicitó su personería jurídica en el año 2012 y se constituyó un patrimonio de las fundadoras de C$ 10 mil córdobas que aportaron en partes iguales conformándose como una «Asociación sin fines de lucro», tal como lo dice La Gaceta.

Voces Vitales, 9 años después, y según la firma internacional D&B Bussines Directory, en Nicaragua tiene 3 empleados y genera utilidades anuales por hasta US$ 240 mil dólares. Es decir que en 9 años desde que inició con un capital de US$ 432 dólares (equivalentes a C$ 10 mil córdobas en el 2012), en el 2021 genera casi un cuarto de millón de dólares anuales. A todas luces un excelente negocio.

Voces Vitales coincide en el domicilio con la Fundación Violeta B. de Chamorro, estaban ubicadas en el mismo lugar: Km 8 Carretera Sur. Plaza san José, Módulo 85 86 como se aprecia.

Aunque hay otro elemento en esta relación: ¿Por qué la USAID y el NDI no entregaban las donaciones directamente a Voces Vitales, sino a tráves de la fundación VBCH?

De acuerdo a las investigaciones, esa triangulación costó un 30% adicional en gastos de administración de los fondos enterados para proyectos diversos.}

También hay documentación que refleja la adjudicación de US$ 1,600 mil dólares de la FVBCH a Voces Vitales y es la oficina de USAID de El Salvador la que desembolsa los fondos. (Tomado de Trinchera de la Noticia)

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