octubre 22, 2021

¿Por qué la lava no funde el propio volcán?

Lava flows from a volcano on the Canary island of La Palma, Spain, Saturday Oct. 2, 2021. An erupting volcano on a Spanish island off northwest Africa has blown open another fissure on its hillside. Authorities were watching Friday to see whether lava from the new fissure would join the main flow that has reached the sea. The new fissure is the third to crack open since the Cumbre Vieja crater erupted on La Palma island Sept. 19. (AP Photo/Daniel Roca)

Rosa María Mateos
El País

Estamos viendo estos días, en la erupción del nuevo volcán de La Palma, cómo la lava arrasa con lo que encuentra a su paso y, sin embargo, como dice la pregunta, no funde el propio volcán. En principio, todos los elementos que tienen un punto de fusión inferior a la temperatura de la propia lava, que tiene valores de entre 800 °C y 1200 °C, quedan engullidos por las coladas e integrados en su masa: viviendas, carreteras, mobiliario urbano, instalaciones industriales, agrarias, etc.

Sin embargo, vemos que lo que en geología llamamos “roca encajante” resiste. Esta roca encajante es el material que atraviesa el magma en su ascensión hasta la superficie y su salida al exterior. Las razones de que no se funda son varias. La principal es que el material que asciende desde el manto terrestre y acaba por salir por las bocas del volcán es una roca fluida de naturaleza basanítica que está a menor temperatura que la requerida para fundir la roca que atraviesa. Esta roca que forma la pared encajante tiene una composición diferente a la que asciende porque se trata de un material volcánico más antiguo y con un punto de fusión mayor.

Además, influye la presión. La roca que forma la estructura volcánica está sometida a mayor presión que los elementos de la superficie. Estos últimos solo sufren la presión atmosférica, pero las rocas del interior están también bajo lo que llamamos presión litostática, que es la presión que ejercen las capas superpuestas de material. Cuanto mayor es la presión, más alto es el punto de fusión. Así que está característica se suma a la dificultad para que la lava destruya la roca que forma el cono del volcán.

Y hay otra razón más a añadir: las rocas tienen una baja conductividad térmica, y más si contienen agua. Te pongo un ejemplo para que te hagas una idea: en las mismas condiciones, mientras que el cobre tiene una conductividad térmica de 385 W/K.m, el olivino (un mineral muy presente en las rocas volcánicas) tiene una conductividad térmica de 5 W/K.m. Esto se traduce en que la temperatura y el calor del magma, a medida que asciende por la estructura volcánica, apenas se propaga e interfiere poco con la roca que atraviesa.

Pero que no la derrita no quiere decir que no la altere de alguna manera. Ese magma ascendente sí deja en las paredes una cierta huella que se denomina anatexia o anatexis y que se trata de una fusión parcial de las rocas; una aureola de contacto que se va difuminando. Y es parcial porque, como sabes, las rocas están compuestas de diferentes minerales y no todos los que componen la pared encajante tienen el mismo punto de fusión, así que algunos se ven más afectados que otros por la temperatura de la lava ascendente.

Como conclusión, la respuesta a tu pregunta es que la roca del edificio volcánico es una especie de cofre blindado a la fusión, debido principalmente a su naturaleza, ya que el punto de fusión de estas rocas es mayor que la temperatura del magma que asciende; a la mayor presión a la que están sometidas, lo que, a su vez, aumenta también su punto de fusión, y a la baja conductividad térmica de los materiales rocosos que apenas propagan el calor.

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