27 de enero de 2023

‘Todo a la vez en todas partes’: la película anti-Oscar que puede arrasar en los Oscar

Gregorio Belinchón
El País

Se rodó en tan solo 38 jornadas entre enero y marzo de 2020, justo antes del advenimiento de la pandemia; contaron con un presupuesto de poco más de 14 millones de dólares (13 millones de euros); para los innumerables efectos digitales solo trabajó un equipo de nueve personas —dos de ellas, los directores— que previamente no habían hecho ninguno, y uno de sus actores protagonistas llevaba retirado de la interpretación dos décadas. Aun así, Todo a la vez en todas partes, de Dan Kwan y Daniel Scheinert, más conocidos como los Daniels, ha logrado ser la favorita a los Oscar con 11 nominaciones y recaudado más de 104 millones de dólares en todo el mundo (70 millones en EE UU). Es el triunfo de una película pequeña, incluso para los parámetros del cine indie, y completamente alejada de los cánones del de autor: si en cine se habla de David contra los Goliat de los grandes estudios, Todo a la vez en todas partes es el David de los Davides.MÁS INFORMACIÓN

‘Todo a la vez en todas partes’: la película más delirante de la temporada

El éxito de Todo a la vez en todas partes ha sobrepasado cualquier expectativa: su productor, Jonathan Wang, suele apuntar que ese presupuesto de 14 millones de dólares es justo la catorceava parte del de Doctor Strange en el multiverso de la locura, y los Daniels bromean con que se gastaron en su filme lo que Marvel en el catering de aquel rodaje. Para su distribuidora, A24, compañía fundada hace solo una década, es su mayor éxito comercial, superando al filme de terror Hereditary, aunque si gana el Oscar a mejor película, no será el primero de la empresa: ya lo lograron con Moonlight.

Dan Kwan y Daniel Scheinert, con el premio a mejor guion original en los Critics Choice por 'Todo a la vez en todas partes'.
Dan Kwan y Daniel Scheinert, con el premio a mejor guion original en los Critics Choice por ‘Todo a la vez en todas partes’. AUDE GUERRUCCI (REUTERS)

Los Daniels no son recién llegados en el cine indie. Dan Kwan (Westborough, Massachusetts, 34 años) y Daniel Scheinert (Birmingham, Alabama) se conocieron e hicieron amigos en Boston, cuando ambos estudiaron en el Emerson College. Tras su graduación dirigieron varios vídeos musicales y cortometrajes. Y no han parado gracias a sus numerosos trabajos en programas y series de televisión. Además, en el cine, debutaron en el largo con Swiss Army Man (2016), ganadora del festival de Sitges, el drama de un hombre (Paul Dano) que entabla amistad con un cadáver (Daniel Radcliffe) y arrastra el cuerpo por una isla desierta. A Radcliffe le gustó tanto la experiencia que intentó aparecer en un cameo en Todo a la vez en todas partes, pero su rodaje coincidió con otro suyo. Después, Kwan fundó We Direct Music Videos, una comunidad de directores de vídeos musicales, mientras que Scheinert dirigía en solitario en 2019 The Death of Dick Long. Sin embargo, desde 2010 tenían un proyecto muy especial entre manos, y en 2016 escribieron su guion: Todo a la vez en todas partes.

La hermosa lavandería de los Wang

La trama arranca describiendo la dura vida para llegar a fin de mes de los Wang, que regentan una lavandería en una anodina ciudad de California. Evelyn ve peligrar su matrimonio, sufre una mala relación con su padre, Gong Gong, un anciano iracundo, y no logra entenderse con Joy, su hija, más centrada en su relación con su novia (un amor que Evelyn esconde al abuelo). Todos sus esfuerzos como inmigrante tras décadas asentada en EE UU se tambalean cuando una funcionaria le muestra sus inmensos problemas con las cuentas. Y en ese instante descubre que lo que ha vivido es solo una infinitésima parte de millones de vidas y que tendrá que batallar, guiada por su marido, contra su hija, que en realidad es solo una parte de Jobu Tupaki, una despiadada asesina presente en el resto de los universos o dimensiones que quiere eliminar a todos los seres vivos. Evelyn es la única esperanza para que el multiverso no sea destruido, y en el centro de este caos hay un bagel negro: el bollo es fundamental en la historia.

Michelle Yeoh, en uno de los universos alternativos, en el de las personas con dedos de salchichas, de 'Todo a la vez en todas partes'.
Michelle Yeoh, en uno de los universos alternativos, en el de las personas con dedos de salchichas, de ‘Todo a la vez en todas partes’.

Los Daniels hablan de su tozudez, de sus ganas por sacar adelante un libreto que con el tiempo tuvieron miedo que sonara a viejo y sobado. Redactaron el filme para Jackie Chan, aunque pronto decidieron cambiar de sexo al protagonista y dibujarlo a imagen y semejanza de Michelle Yeoh, estrella del cine de acción y actriz con reputada capacidad interpretativa. Es más, si en las primeras versiones el personaje principal se llamaba Evelyn, decidieron cambiarlo a Michelle, y fue la propia actriz quien pidió volver a Evelyn, porque “ella merecía que se contara su propia historia”, explicaba Yeoh en su estreno en marzo. Se guardó un guiño: el nombre de Evelyn en chino es Shu Lien, el personaje de la actriz en Tigre y dragón.

Stephanie Hsu (con el bagel en la cabeza) y Michelle Yeoh, en uno de los universos paralelos de 'Todo a la vez en todas partes'.
Stephanie Hsu (con el bagel en la cabeza) y Michelle Yeoh, en uno de los universos paralelos de ‘Todo a la vez en todas partes’.

Con todo, en este viaje los Daniels hubo dudas, muchas dudas. Porque poco a poco fueron viendo cómo otros productos audiovisuales jugaban con el concepto central de su guion. “Nos íbamos enfadando, porque todo el mundo entraba en los multiversos. Por ejemplo, Spider-Man: un nuevo universo [2018]”, contaba Kwan. Más aún, dejaron de ver la serie de animación Rick y Morty cuando su segunda temporada se basó en ideas muy similares a las suyas. Y después llegaron más, como Loki y Doctor Strange en el multiverso de la locura.Por cierto, Kwan, fan de la animación, está casado con la animadora Kirsten Lepore, candidata también al Oscar como parte del equipo creativo del largometraje Marcel the Shell with Shoes On.

La familia Wang, poniendo al día sus impuestos en 'Todo a la vez en todas partes'.
La familia Wang, poniendo al día sus impuestos en ‘Todo a la vez en todas partes’.

Más allá del cine de autor, más allá de los fanáticos de la ciencia ficción, otro apoyo fundamental en esta carrera en la que ya han ganado cinco Critics Choice, dos Globos de Oro, tres Saturno de la Academia de cine de terror, fantástico y de ciencia ficción, y son candidatos en los Bafta, en los Independent Spirit y en los premios de los gremios de Actores, de Productores y de Directores, está en la comunidad asiática. Y Todo a la vez en todas partes ha ayudado a la labor de normalización de su presencia y una apertura que ya se saboreó con Crazy Rich Asians (2018), en la que aparecía Michelle Yeoh, o Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos, en la que estaban tanto Yeoh como Stephanie Hsu. Y esa mirada sesgada, esa falta de personajes alejados de los tópicos, fue la que hizo que Ke Huy Quan, actor infantil famoso por Indiana Jones y el templo maldito Los Goonies, y que de veinteañero apareció con Brendan Fraser (el otro gran resucitado de la temporada) en El hombre de California, se retirara de la interpretación en 2002. Justo cuando decidió volver a actuar, le llegó la oferta de los Daniels para encarnar a Waymond, el marido de la protagonista. En realidad, la propuesta suponía interpretar a más de 200 Waymonds distintos (algunos solo aparecen segundos). Con este tour de force y la candidatura al Oscar, Ke Huy Quan se ha resarcido de años de ostracismo. Y en pantalla hay dos frases de Waymond que, como homenaje, repiten diálogos de su personaje (Tapón) en Indiana Jones y el templo maldito.

Ke Huy Quan, en 'Todo a la vez en todas partes'.
Ke Huy Quan, en ‘Todo a la vez en todas partes’.

En su cuidado por la verosimilitud, en Todo a la vez en todas partes Evelyn habla con su padre en cantonés, y con Waymond en mandarín. Entre Evelyn y su hija, Joy, a la que da vida Hsu, se comunican en una mezcla de mandarín e inglés. Y con eso se subraya cierta incomunicación en la familia Wang, que no encuentra las palabras exactas para expresar sus sentimientos. Los Daniels solo han encarado un pequeño problema tras el estreno: en Estados Unidos los asiáticos denominan “gran nariz” (big nose) a los caucásicos y así se refieren los Wang a una de los clientes de su lavandería. Tras el estreno, se dieron cuenta de que la expresión es otra forma despectiva de describir a los judíos. Ahora, en las versiones en streaming y en DVD ese personaje se ha bautizado como Dog mom (mamá perro). Ella porta, por cierto, un tique con el número 42, cifra fundamental en un clásico de la literatura de la ciencia ficción: Guía del autoestopista galáctico.

Jamie Lee Curtis y Michelle Yeoh, en el exterior de la lavandería de los Wang en 'Todo a la vez en todas partes'.
Jamie Lee Curtis y Michelle Yeoh, en el exterior de la lavandería de los Wang en ‘Todo a la vez en todas partes’.

Este cóctel de géneros se estrenó el 11 de marzo de 2022 en el festival South By Southwest (SXSW) de Austin (Texas), que mezcla tecnología, música y cine distinto, la perfecta plataforma para esta clase de películas arriesgadas. En un esfuerzo final habían recortado 30 minutos y dejado el montaje final en 2 horas y 19 minutos “resumiendo la conclusión, que inicialmente duraba 45 minutos”. Aquel día, cuando acabó la proyección, la primera en acercarse a Kwan fue Jamie Lee Curtis, que encarna a la funcionaria de Hacienda, quien estaba llorando emocionada y le dijo al cineasta: “Ahora por fin entiendo la película”. En entrevista con EL PAÍS, Curtis aseguraba: “¡Su belleza es jodidamente impresionante! Y lo asombroso es que Dan y Daniel fundamentan todo ese guion en cimientos intelectuales con los que construyen una película emocional”.

Dan Kwan y Daniel Scheinert, en el rodaje.
Dan Kwan y Daniel Scheinert, en el rodaje.

Desde su lanzamiento en abril, la película ha sido un éxito. No tanto en España, donde superó los 500.000 euros de taquilla, dato que seguramente se multiplicará con sus 11 candidaturas. Cineastas como Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro la han bautizado como “el Trainspotting de esta generación”, y Cuarón aseguró: “Inyecta energía al cine como en los noventa hicieron las pelis de Tarantino”. Mientras, los Daniels, que ya han firmado para desarrollar series de televisión para A24 y un contrato de cinco años para cine con Universal, esperan que el 12 de marzo se cumpla una de las imágenes de su Todo a la vez en todas partes: a la hora y 29 minutos, Jobu se metamorfosea en varios objetos, y uno es una estatuilla del Oscar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *