La Copresidenta de la República, Rosario Murillo, expresó este 2 de noviembre un mensaje de amor, fe y unidad a las familias nicaragüenses, que con flores, música y oraciones honran a sus seres queridos en el Día de los Fieles Difuntos.
Recordó que «hoy es el día de celebrar la vida de nuestros seres queridos que Dios ha dispuesto en ese otro plano de eternidad luminoso».
«Nuestro abrazo como gran familia nicaragüense en cantos, flores y oraciones a nuestro Dios para que desde el sagrado sitial que ocupan nuestros familiares, brillen ellos en luz perpetua y sean ánimo y alma de toda nuestra Nicaragua que vibra en Paz y Alegría, creyentes, hijos del Altísimo».
Sostuvo que «a todos los que hemos llenado de flores, música y plegarias nuestros campos santos, con fe y certeza les decimos que sabemos que desde la gloriosa inmensidad de la vida eterna, nuestro Padre Celestial bendice a nuestra Nicaragua y a todas las familias nicaragüenses con la fuerza invencible de su gran poder para amar, para seguir amando, para caminar, para seguir caminando, para hacer el bien, para seguir venciendo».
En este sentido, dijo: «siempre con amor cantamos y recordamos aquel himno de tantas estaciones que dice y que recoge nuestros sentimientos. Hemos de ser sinceros, que no hay en el mundo entero amor que nos llene el alma, pasión que colme el deseo. Hemos de ser sinceros, que no hay en el mundo entero amor que nos llene el alma y el corazón. Con sed de eternidad hemos nacido, con sed de eternidad y ha crecido esa sed de eternidad que nada puede saciar».
«Vivir la inmensidad. Solo aspiramos a vivir la inmensidad y aspiramos a vivir la inmensidad llenos de felicidad. Hemos de ser sinceros, que no hay en el mundo entero amor que nos llene el alma, pasión que colme el deseo y somos como viajeros que corremos por los senderos y vamos buscando la calma del corazón», indicó.
